Ahorrar agua en el jardín

Si queréis ahorrar agua en el jardín y tener un jardín con todos los beneficios y el mínimo de mantenimiento hay que empezar por buscar estrategias para conseguirlo. Sobre todo si vuestro jardín está en una zona en la que el agua escasea.

Os presentamos aquí “Jardines mediterráneos“, 10 Consejos para lograr ahorrar agua en el jardín.

¿Sabíais que el césped es un elemento realmente reciente en nuestros jardines mediterráneos?

La moda por el césped se extendió en España bien entrado el siglo XX, imitando lo que venía ya siendo habitual en las casas y jardines americanos y europeos, sobre todo británicos. Es sólo a partir de los años 70-80 cuando la moda del césped se extiende de forma extensiva en nuestras ciudades españolas. En otros países este boom había sucedido ya antes gracias al desarrollo urbanístico y la mejora de la calidad de vida, relacionando las extensas praderas verdes de césped con el estatus social. Influyó en ello  la invención del cortacésped a motor (1919) y el desarrollo de la industria de semillas, pesticidas y fertilizantes en Estados Unidos, que en los países mediterráneos se completó con el desarrollo de la industria relacionada con los sistemas de riego.

Pero anteriormente existía otro modo de hacer jardines mucho más ahorrador de agua y ajustado a nuestras condiciones de clima y suelo. Un ejemplo de ello son los jardines hispano-islámicos, fuente de inspiración de tantos jardines de nuestra geografía a lo largo de la historia.

En los jardines mediterráneos se han cultivado desde siempre especies vegetales adaptadas a nuestras especiales condiciones de escasez de agua. Especies muchas veces productoras de frutos y aromas que enriquecieron nuestros jardines. Acompañadas del rumor del agua sabiamente aprovechada, albercas, pequeños surtidores y pozos que refrescaban las tardes de verano. Estructuras que sombrean y suavizan las temperaturas como pérgolas y emparrados, forman parte de nuestra cultura del jardín.

Un jardín contemporáneo de carácter mediterráneo puede prescindir del césped sin perder ni un ápice de estética, sensibilidad y disfrute. Es más, puede ser la condición para disfrutar verdaderamente de todo lo bueno del jardín, al reducirse las labores necesarias para su mantenimiento.

Puedes también descargarte aquí 4 sencillos pasos para ahorrar agua en el jardín o si lo prefieres comenzar a pensar en alternativas al césped.

 

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